La medida, que se encuentra lista para ser convertida en ley, se aplicará durante actividades curriculares y se extiende a todos los integrantes de la comunidad educativa, con excepciones muy específicas. La norma se aplicaría al inicio del año 2026. Los establecimientos tendrán plazo hasta el 30 de junio de 2026 para actualizar sus reglamentos internos e incorporar esta nueva normativa.
La Cámara de Diputadas y Diputados aprobó el proyecto de ley que prohíbe y regula el uso de estos dispositivos en establecimientos educacionales.
La Unesco e informes PISA han planteado que esta regulación ayuda en materia de concentración y rendimiento. Las nuevas tecnologías pueden ser un gran aporte y una herramienta importante, pero los estudios de países que han realizado restricciones al uso de aparatos móviles en el aula muestran mejoras en el rendimiento de estudiantes.
El ministro de Educación, Nicolás Cataldo, valoró que “hemos compartido una visión común, transversalmente de la izquierda a la derecha” y puso agregó que la norma contempla ajustes para que se siga permitiendo el adecuado uso pedagógico cuando se requiera.
La educación media tendría mayor flexibilidad en la aplicación. Los reglamentos podrán establecer espacios, horarios o actividades en que los celulares estén autorizados.



